Soy un pintor figurativo que vive a caballo entre Barcelona y la isla de Menorca.
Mi pintura pretende captar el oxigeno del soufle. El viento del buñuelo. Quiero representar el aire, entendido como el fluido gaseoso que nos envuelve.
Me interesa la atmósfera y el recoveco que esconde lo que se muestra, el misterio de la penumbra.
Me interesa la luz, la sombra colorista, la onda lumínica que se difumina en la profundidad de la escena.
Soy un embajador de la luz. Y desde ella, represento la forma que tengo delante. Rostros, paisajes, naturalezas muertas o cualquier tema que me despierte entusiasmo.
Pintar es mi modo de ser y creo en su poder sanador. Para mi, el arte nos hace despegar de nuestra mundanidad y nos eleva como seres humanos.
